Texto Basado en el Video Arte Documental “Espantapájaros”
Escrito por :Aliex Trujillo García
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Alejandro escribe con el video una infinidad de historias diferenciales, diferenciables*. Así se interpreta la realidad social como una red de significantes. El pájaro inaugura esa red, el pájaro es un punto fijo, momentáneamente fijo. Esto quiere decir que tiene una duración. El pájaro se hace un acto curricular. La idea más crítica sobre currículo lo interpreta como una red de afectos. Afectaciones que perturban los cuerpos. El imaginario, primero sobre el pájaro se virtualiza en el espanto que es metáfora de la perversión de la imagen. El espantapájaro en la obra de Alejandro es un nodo en las líneas que el conjunto de las imágenes traza. Un mapa para ir a cualquier parte de Boyacá con aparejos de labranza, de desarraigo-arraigo, de texturas inauditas donde el territorio es redescubierto en la ventana de una metáfora.
“Los mapas son distorsiones reguladas de la realidad, distorsiones organizadas de territorios que crean ilusiones creíbles de correspondencia. Imaginando la irrealidad de ilusiones reales, convertimos correspondencias ilusorias en orientación pragmática”.
La obra de Alejandro es un nuevo territorio visual que conmueve, que nos hace movernos juntos, mutuamente afectados. El imaginario de esta forma constituye una posibilidad de la mirada, una interpretación de las formas culturales que en un territorio emergen ante la mirada política del artista que aún nunca se ha ido.
“La forma se manifiesta en dos sentidos: forma u organiza materias; forma o finaliza funciones, les da objetivos. No sólo la prisión, sino el hospital, la escuela, el cuartel, el taller son materias formadas. Castigar es una función formalizada, y también curar, educar, instruir, hacer trabajar.”
La representación social es lo que circula en la palabra de un grupo en conversación. En esa conversación emerge la representación que los actores del diálogo van construyendo en la conversación. Podría ser interesante estudiar la representación social que los profesores de ingeniería de la Universidad Central tienen sobre creatividad. Esa visibilización, esa construcción tiene mucha potencia porque es apropiada en puesta pública, el lugar por donde tanto pasa el pensamiento. El pensamiento piensa lo no pensado, es creativo, pues crea nuevas formas de pensamiento. Esta forma visibiliza lo propio a partir de la experiencia en la conversación y de la conversación.
Partir de una red creativa tiene sus riesgos, toda metáfora es un riesgo. El riesgo de que la metáfora falle.
“Toda metáfora descubre “una percepción intuitiva de similitud en lo desemejante” y, según ARISTÓTELES, es por esta misma razón por lo que es “un signo del genio”, “con mucho la cosa más grande”. Pero esta similitud no es tampoco en ARISTÓTELES una similitud de relaciones, como una analogía, que siempre necesita cuatro términos y puede representarse con la fórmula: A:B=C:D. «Así una copa es en relación a Dionisio lo que un escudo a Ares. Consecuentemente, la copa se describirá metafóricamente como “el escudo de Dionisos”». Y este hablar a través de analogías, en lenguaje metafórico, es, según KANT, la única forma a través de la cual puede manifestarse la razón especulativa, que aquí llamamos pensar.”
Pero este fallo entre comillas es cognitivo. El sistema se auto-organiza, el dispositivo muta, pero permanece el tiempo suficiente para tomar decisiones. Estas decisiones se agrupan en el corpus de las políticas, estatutos; reglas del juego. Una regla posible puede ser flexibilizar la conversación que se establece con la evaluación. Flexibilizar la conversación que se corta con la tematización de los contenidos. Los contenidos son unas formas del saber, de estas líneas entre los sujetos, que son tejidas por el sujeto. Esta forma va siempre acompañada de otras formas, formas de la expresión. Ambas, forma de contenido y forma de expresión son formas que se tienden en el saber. Es a través de estas mutaciones que la forma debe oscilar para que el saber se densifique. Con los contenidos no es suficiente. Por eso, interpretamos, que la creatividad evoluciona como representación social con la pluralización de la expresión, de esta forma que se tensiona en el saber.
Esta es una interpretación desde un marco de referencia distinto, significado por la subjetivación como proceso de configuración de subjetividad, formas en las que el sujeto se dice y se ve, formas de saber; entre otras formas.
“La lucha por una subjetividad moderna pasa por la resistencia a las dos formas actuales de sujeción, una que consiste en individuarnos según las exigencias del poder, otra que consiste en vincular cada individuo a una identidad sabida y conocida, determinada de una vez por todas. La lucha por la subjetividad se presenta, pues, como derecho a la diferencia y derecho a la variación, a la metamorfosis.”
La subjetividad es una configuración, una formación. Forma de contenido y forma de expresión en lo referente al saber de los sujetos. En el sujeto se actualizan otras formas, líneas-fuerza que conectan el poder como relación, como diagrama de relación.
“El poder tiende a representar la realidad social y física en una escala escogida por su virtualidad para crear los fenómenos que maximizan las condiciones de reproducción del poder. La representación/distorsión de la realidad es un presupuesto del ejercicio del poder”.
Formas del deseo, afectando y afectadas por el sujeto que se moviliza hacia otras enmarcaciones. La subjetividad es un mapa con esas formas. En ellas vemos patrones temporalmente estables, visibles para la toma de decisiones. Estas decisiones son planos de inmanencia donde afectar las formas va configurando un tipo específico de subjetividad. El deseo funcionando como máquina que trasforma la topología de lo no pensado. Este desplazamiento telúrico, modifica postulados, enunciaciones de donde se deriva el sujeto, un sujeto afectado, al borde mismo de la certidumbre.
La tematización de los contenidos y el dispositivo de evaluación son una serie de líneas de fuerza, un diagrama que configura un tipo de sujeto, constituyen una subjetivación donde la creatividad es raptada.
“El diagrama ya no es el archivo, auditivo o visual; es el mapa, la cartografía, coextensiva a todo el campo social. Es una máquina abstracta. Se define por funciones y materias informales, ignora cualquier distinción de forma entre contenido y una expresión, entre una formación discursiva y una formación no discursiva. Una máquina casi muda y ciega, aunque haga ver y haga hablar.”
Más adelante Deleuze interpreta este concepto de Foucault.
“El diagrama pone aquí de manifiesto su diferencia con la estructura, en la medida en que las alianzas tejen una red flexible y transversal, perpendicular a la estructura vertical, definen unas prácticas, un método o una estrategia, distintos de cualquier combinatoria, y forman un sistema físico inestable, en continuo desequilibrio, en lugar de un ciclo de intercambio cerrado (…)”
Este obstáculo es la realización donde el sujeto se repite perpetuamente porque no tienen lugar las otras formas que le darían variación.
Las relaciones de poder cercanas a la violencia que constituyen algunas prácticas evaluativos muy frecuentes y distribuidas entre el sujeto profesor y su territorio legitman el control y la vigilancia sobre la transformación de las formas que ocurren con el plegamiento de esas fuerzas hacia el deseo y la satisfacción de las relaciones que la pregunta (reducida a exámenes de memoria poco imaginativos) inaugura en cualquier diálogo humano. Lo humano mismo como categoría de análisis responde también a una subjetividad. Lo humano que vincula el juicio con que da cuenta de sus acciones, la voluntad para crear nuevas condiciones de vida y el pensamiento que pone en juego la vida misma con el único fin de la existencia activa.
La ingeniería pertenece a la vida, si quisiéramos ordenar este discurso en una consistencia lógica. Esta pertenencia desborda la ingeniería como área del conocimiento o como profesión. Es una pertenencia no consistente porque es el relato de una opción de vida, vivir para comprender el movimiento y la energía, para transformar con esa comprensión. Si la ingeniería como disciplina y como profesión aprendiera más de la vida que viven sus actores, de sus formas dinámicas, fuera una ingeniería más creadora que reproductora, persiguiendo un producto a cambio de emocionar un proceso. Esta reproducción es una condición, reino de lo mismo, de la ilusión. Una imagen tras otra que sucumbe ante la labor, con su infinito e infinitesimal patrón de supervivencia, de precariedad. La labor como categoría que se cartografía en el colegio técnico pude desencadenar variaciones de lo que la labor configura.
“La emancipación de la labor, según el propio Marx, es la emancipación de la necesidad, y esto significaría en último término la emancipación también del consumo, es decir, del metabolismo con la naturaleza que es la condición misma de la vida humana”.
En una asesoría a la Institución Baldomero Sanín Cano, colegio técnico de Gachalá, Cundinamarca; una profesora defendía la educación para el trabajo, las competencias laborales y enseguida protestaba porque los egresados del colegio se iban a emplearse a Bogotá ¿Por qué no se quedan para desarrollar la región? Se preguntaba esta maestra, esta funcionaria pública. El liberalismos de que sea el mercado el que regule el territorio, no da respuestas claras a estas problemáticas por falta de interés al respecto. La labor esa precaria supervivencia responde a un interés escatológico, teleológico. El sujeto es afectado por la satisfacción de las necesidades, cuando estas necesidades son reguladas por el mercado y esa fuerza y ese deseo es afectado por el mercado. Con esta lógica funciona la labor Si el egresado no ha constituido una pertenencia es porque actúa en el discurso con el que fue formado. Formado por el mercado se vincula a este con acciones de desarraigo, de negación del territorio. La desterritorialización que actualiza al irse a trabajar a Bogotá es una desterritorialización por las formas que se fueron privilegiando en su formación en el colegio como organización. En la cartografía del colegio técnico emerge esta categoría afectando a un sujeto que la escuela termina por no desear, un sujeto desterritorializado, expulsado del territorio por las prácticas formadas y en formación. En cambio, un reterritorialización es otro mapa posible, un mapa para nuevas acciones. Un mapa donde el sujeto transforme el territorio siendo afectado por este. Alejandro nunca se fue de la región de donde son sus abuelos. Su abuela protagonista y beneficiaria de las acciones de Alejandro, de su discurso, de su obra como acción. La acción que reterritoriliza porque perturba el imaginario, la representación social, la subjetividad, dependiendo del modelo de la mirada. Alejandro comete un reterritorialización cuando forma a su abuela en el lenguaje audiovisual a los 75 años. La abuelita aprende a ver la vida de otra manera a ver distinto, a contar quién es de otra manera. La cartografía de la obra de Alejandro incorpora el relato de Alejandro sobre su obra, sobre su abuela, sobre su territorio. Con la cartografía de su obra se despliegan los cardinales para que esa reterritorialización desplace el mapa hacia nuevas configuraciones. Este sería el mapa de las afectaciones entre el sujeto y el territorio, unas afectaciones con texturas de los otros mapas que se superponen el mapa de los recursos y los conflictos visibles en los planes de ordenamiento, en los sistemas de representación geográfica.
Para afectar esas formas, esas condiciones, se proponen acciones de movilización de esos dispositivos de repetición y de control. Reflexionar sobre las posibilidades de la variación, de la incertidumbre en los procesos formativos, de las formas que hemos enunciado aquí; es un principio de afectación del saber. Ver y decir, luz y registro, formas visibles y legibles emergentes. Esa reflexión o reflexividad es un reconocimiento, un deseo de reconocimiento que encuentra su apariencia en la comprensión de cómo nos comprendemos; unos bucles de segundo orden que nos lleven a otros lugares incluso transitando por los mismos caminos. Esto puede ser y construir una cartografía, donde la visibilización de las relaciones que configuran el tipo de subjetividad que deseamos como organización, como facultad, con esas facultades; definan y resolucionen nuevas posibilidades de vivir con ingenio. Ese saber, poder y deseo de si puede atar y desatar caminos donde, entre otros territorios, pasen por la innovación y la creatividad. La creatividad, por ejemplo, no puede abandonar ser entendida creativamente, ni la innovación perder la posibilidad de ser comprendida con innovación.
Una cartografía de la creatividad es una representación difusa, de sombras provocadoras susceptibles de interpretación. Pero el sacrificio que se hace en la representación, prioriza desde este marco de referencia, a la orientación (orientarse es saber la dirección del deseo, del oriente). “Los mapas distorsionan la realidad para instituir la orientación”.El mapa como superposición de mapas, es una nueva capa, un nuevo territorio que no habíamos visto antes, ni hablado de él. Una nueva orientación de la lectura, otra lectura que se tensiona con el resto de los territorios georeferenciados.
Una cartografía de la obra de Alejandro, una cartografía del colegio técnico de Gachalá, es una orientación no sólo de objetos visibles, ni siquiera sólo de los objetos, es un ejercicio en conversación de lo que permanece oculto, de esas formas que expresan, empoderan y son deseadas; que el ojo del cartógrafo solitario ha descuidado. Esta cartografía como otras posibles son metáforas seductoras que relacionan la realidad con su representación, relacionan el hacer ver y el hacer decir, los diagramas que hacen funcionar las relaciones de poder y la afectación hacia sí mismo del deseo.
Líneas del decir Líneas del ver Creatividad como forma que se dice y se ve |
Dispositivo Desear poder saber pensar Poder saber pensar desear Saber pensar desear poder Pensar desear poder saber |
Hacer Ver Hacer Decir Poder Deseo |
La red como mapa
En la red que se modela a partir de una base de datos formada por categorías, conceptos y signos es una red compleja donde la pregunta se piensa de otra manera. Además de una pregunta por las relaciones, es una pregunta por la red misma.
La bitácora es una fuente de información, pero también de conocimiento, de pensamiento. En la bitácora se tejen unos signos susceptibles de ser mirados y hablados. La bitácora como mapa se puede interpretar como un territorio donde es posible la orientación. La orientación que direcciona las decisiones. En ella se emerge una red que pregunta y dice de unas prácticas que deja signos en el documento.
“La topología se ciñe al espacio, de otra forma y mejor. Para ello, utiliza lo cerrado (dentro), lo abierto (fuera), los intervalos (entre), la orientación y la dirección (hacia, delante, detrás), la cercanía y la adherencia (cerca, sobre, contra, cabe adyacente), la inmención (en), la dimensión…y así sucesivamente, todas ellas realidades sin medida pero con relaciones. Antiguamente llamada por Leibniz análisis situs, la topología describe las posiciones y tiene su mejor expresión en las expresiones preposicionales.”
Es una red compleja que se puede leer a través de un modelo de comprensión-interpretación que no pretende explicar. La pretensión interpretativa supone visibilizar unas relaciones que la organización subvalora e invisibiliza. La lectura de este mapa facilita la transformación porque puede ir mostrando el curso de las perturbaciones que desata. Transforma desde el conocimiento de si que afecta el sí mismo, transformándolo. Esta órbita configura un tipo de subjetividad que deseamos, una subjetividad creativa para la creatividad.
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